lunes, 30 de julio de 2007
viernes, 27 de julio de 2007
A 32 años de la masacre estudiantil del 30 de julio
Cada año, estudiantes organizados de la Universidad de El Salvador desarrollan una marcha y una vigilia para recordar y pedir justicia por la masacre estudiantil del 30 de julio de 1975.
A 32 años, los familiares de las víctimas, así como los miembros de la comunidad universitaria continúan a la espera de una investigación judicial sobre los autores intelectuales y materiales.
La masacre a estudiantes ocurrida sobre la 25 avenida norte (ahora mártires del 30 de julio) a la altura del Hospital Rosales, dejó una veintena de muertos y centenares de heridos, entre estudiantes universitarios y de secundaria.
Hace 32 años
Todo comenzó la noche el 25 de julio de 1975, cuando miembros del ejército salvadoreño del Presidente Arturo Armando Molina ocuparon las instalaciones del Centro Universitario de Occidente (una de las doce facultades de la Universidad de El Salvador (UES), ubicada en el Departamento de Santa Ana).
El objetivo era suspender los preparativos para el desfile bufo, que los estudiantes realizaban cada 26 de julio. En Santa Ana ese día se celebraban las fiestas patronales y los estudiantes acostumbraban a unirse a los festejos con el desfile bufo como medio de expresión crítica al gobierno de Molina.
Como forma de protesta a la ocupación militar del Centro de Occidente que representaba una violación a la autonomía universitaria, los estudiantes de la UES en San Salvador convocaron a una asamblea en la que establecieron llevar a cabo una marcha el 30 de julio.
En esa asamblea, una estudiante manifestó tener información que la marcha iba a ser reprimida por el ejército salvadoreño. Y en efecto, días antes el Ministro de Defensa, General Carlos Humberto Romero, había advertido que no iba a permitir ningún tipo de manifestaciones.
Aun con ese riesgo la marcha salió del parqueo de Ciencias y Humanidades de la universidad el 30 de julio a las 4:00 de la tarde, rodeando el Instituto Nacional General Francisco Menéndez, INFRAMEN (ahora Albert Camus), para incorporar estudiantes de secundaria que conscientes de la realidad apoyaban las luchas de esa época.
Hasta ese momento, la manifestación parecía normal, los estudiantes como en el resto de ocasiones iban ondeando sus pancartas al ritmo de sus acostumbradas consignas.
De pronto, al interior de la manifestación, que formaba cuatro columnas (en igual número de bloques, incluyendo el de la zona occidental), desde el Externado San José hasta el puente a dos niveles sobre la 25 Avenida Norte, se comenzaron a escuchar disparos de armas cortas.
Posterior a ello, se sumaron los disparos de miembros de la Guardia Nacional y de la Policía de Hacienda que con machetes y armas de fuego se hicieron presentes sobre la 3ª. Calle Poniente, lo que produjo la dispersión de la marcha, los manifestantes comenzaron desesperados a buscar la salida.
Algunos estudiantes desesperadamente, saltaron del puente, hacia lo que hoy se conoce como Alameda Juan Pablo II. Ahí algunos se fracturaron las piernas y quedaron tendidos sobre la calle.
Otros llegaron a refugiarse al hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (antiguas instalaciones del ISSS), en donde algunos fueron disfrazados como pacientes para que la Guardia Nacional no los identificara.
Mientras algunos heridos trataban de esconderse al interior del hospital, afuera, en los alrededores del ISSS podían observarse los cuerpos de los estudiantes que uno tras otro habían ido cayendo.
Los médicos y enfermos del ISSS vieron unos 20 cuerpos entre heridos y muertos. No hay datos precisos, pero se menciona que hubo estudiantes desaparecidos y capturados por el ejército.
Aun cuando los médicos del seguro quisieron levantar a los heridos que se encontraban a orillas del hospital, la guardia no les permitió hacerlo, por el contrario a “culatazos” los hicieron retroceder.
Muchos llegaron asustados y heridos quienes posteriormente fueron evacuados en ambulancias del ISSS. Otros quedaron ingresados en el hospital porque estaban gravemente heridos, muriendo algunos en el hospital.
Otros estudiantes, al verse acorralados por las balas y machetes de la guardia y policía trataron de escalar el muro del Seguro, unos lograron escapar, otros cayeron heridos y muertos en manos de los represores.
Las fuerzas represivas, por su parte, llegaban con una tanqueta y continuaban su marcha sobre la 3ª Calle Poniente, ya en el paso a desnivel, abajo del puente en la calle Juan Pablo II, para evitar la presencia de curiosos. Posteriormente, llegó el ejército a levantar a los heridos y muertos, los arrojaron a los camiones y se retiraron, luego llegaron los bomberos y lavaron la sangre.
En menos de 20 minutos, los militares se habían desecho de todas las pruebas que los incriminara con la opinión pública, no obstante, años después continúan vivos en la memoria de estudiantes y en la historia de la UES y del país.
Nota: Este artículo fue elaborado con base a testimonios de tres sobrevivientes y un testigo de los sucesos de la fecha.
Aún no existe una investigación científica que permita precisar el número real de muertos y desaparecidos el 30 de julio de 1975. Según el libro “AGEUS 25 años de lucha” y el Diario Co Latino de la época, algunos nombres de las víctimas son:
Muertos
Carlos Fonseca
Balmore Cortez Vásquez
Sergio Antonio Cabezas
Napoleón Orlando Calderón
Reynaldo Hasbún
Eber Gómez Mendoza
Roberto Antonio Miranda
José María López
Carlos Humberto Hernández
María E. Miranda
José Domingo Aldana
Lesionados y golpeados
Luis Antonio Villafuerte Castellanos
Mario López
Doctor Luis Coreas (quien recibió un impacto de bala mientras observaba desde el ISSS)
Desaparecidos
Morena Nolasco
Elizabeth Iraheta Milla
Julio César Velado
Guillermo Aparicio
Silvia Montano
“Jamás van a encarcelar mi pasión por el periodismo”
Entrevista con la periodista María Haydeé Chicas, encargada de comunicaciones de CRIPDES, egresada de Periodismo de
Haydeé Chicas fue capturada el 2 de julio cuando se dirigía hacia Suchitoto a cubrir una protesta social en contra de la privatización del agua.
Chicas fue liberada el 24 de julio pasado bajo medidas cautelares que le impiden para cambiar de domicilio y salir del territorio. Además, deberá presentarse cada 15 días a los tribunales de justicia hasta que se desarrolle la comparecencia judicial fijada para el mes de octubre de este año.
¿Cuáles fueron las condiciones bajo las cuales fue capturada?
En el momento de la captura, yo estaba cubriendo el arresto de las compañeras de CRIPDES que bajaron del carro, que fue cuando la policía nos siguió y nos interceptó y al momento de mi captura estaba identificada, sabían que era periodista, que trabajaba para las personas de CRIPDES que en ese momento estaban arrestando.Yo fui señalada por un periodista, de que me había visto poniendo piedras en la calle y es cuando los agentes proceden a capturarme. Al motorista lo acusó de haberlo visto que venía obstaculizando el paso y él es quien comienza a interrogarnos, en ningún momento fue
Al momento de su captura ¿se tomó en cuenta que fuera periodista?
No, yo iba en el grupo, me hicieron parte del grupo, aún cuando yo iba con cámara de foto, de vídeo e identificación de periodista.
¿En qué momento le quitan el equipo de trabajo?
Después de dos horas y media de estar en Cojutepeque, un subinspector decide que me van a quitar el equipo y que van a dejarlo ahí. Me lo entregaron ayer (miércoles 25 de julio).
¿Por qué no se individualizaron los casos el día de la audiencia, el 7 de julio?
¿En su caso…?
A mi no se me acuso de nada, pero la jueza de juzgados especiales fue la que comenzó a individualiza, pero ella misma dice que
¿De dónde saca ella entonces, cargos en su contra?
Dice que de las entrevistas que ha leído de los agentes.
¿Cómo califica su captura y los cargos que se le han imputado?
Los interpreto como una amenaza contra el libre ejercicio periodístico, ahora se hizo conmigo bajo el argumento que trabajo en una ONG. El hecho que se trabaje en una ONG no quiere decir que deje de ejercer mi trabajo, la labor periodística se puede ejercer desde una unidad de comunicación o desde un medio. Es decir, desde diferentes ámbitos. Quizás ni el mismo gobierno entiende desde dónde se puede hacer periodismo y en las diferentes formas que se puede hacer.
¿Cree que fue una captura de carácter político?
De hecho así fue, yo siempre lo he dicho, las capturas más significativas para la misma UMO fueron las capturas de miembros de CRIPDES y es a quienes se les ha tratado de atribuir todos los desórdenes, de los cuales no tienen pruebas. Y digo que es de carácter político porque mientras los partidos mayoritarios del país tratan de sacar ventaja política de este hecho, nos tienen en la cárcel a nosotros sin importar nuestra condición. El gobierno lo que busca es imponer la ley y castigar a la gente que esta en la calle.
He escuchado al presidente decir que hay que castigar a las personas que impiden la libre movilidad de las personas es el país, si eso es cierto, por qué no castiga a la gente que impidió que hiciera mi trabajo.
¿Cree que esto pone en peligro la libertad de expresión en el país?
Si porque el periodista por el carácter y la naturaleza de su trabajo, tiene que estar ahí en el momento donde se dan los hechos. Ser testigo de eso para poder informar. Es cierto uno esta ahí, pero no significa que uno sea parte de, o está apoyando. De hecho lo que nosotros los periodistas andamos es una cámara y una libreta, no un arma tal como ellos lo han tratado de hacer ver.
¿Esperó en algún momento que
Conociéndolos no, pero me llamó la atención que cuando se dio el cierre de una televisora en Venezuela pusieron el grito en el cielo, denominaron el “domingo negro”, cerraron transmisiones no sé cuantos minutos en solidaridad con
¿Cómo califica la libertad de expresión en este país?
A través del periodismo se investiga, se dan a conocer cosas y el objetivo es callar a los periodistas. Se arremete contra los movimientos sociales en el país, ahora también se arremete contra los periodistas que trabajan porque se conozca la realidad del país, no contra aquellos que dicen lo que los medios les dicen que digan y presenten.
¿Qué piensa de haber estudiado periodismo y de estar ejerciendo esta profesión?
Es lo mejor que pude haber hecho y aunque traten de callar la libertad de expresión y de encarcelarnos, jamás van a encarcelar mi pasión por el periodismo.
jueves, 26 de julio de 2007
ENTRE MARX Y UNA MUJER DESNUDA

En la década de los 60, un grupo de jóvenes activistas intentan cambiar la situación política en el Ecuador, donde el militarismo frena los pensamientos de liberad y justicia, según el autor de la película “Entre Marx y una mujer desnuda”.
La película muestra los conflictos entre intelectuales y políticos de izquierda, el autor y sus personajes, la realidad y la ficción. Camilo Luzuriaga presenta con maestría esta relación común en la humanidad al interpretar la realidad desde diferentes posturas ideológicas.
Luzuriaga señala el surgimiento de una izquierda onírica que raya en lo superficial y que le genera conflictos de identidad. En 1996, esta producción obtuvo el premio Coral a la mejor dirección en el XVIII festival del nuevo cine latinoamericano en cuba.
Para Luzuriaga, no es difícil abordr el tema de una izquierda, ya que él es un militante crítico de la sociedad ecuatoriana. Dentro de sus producciones “la Tigra”, “Chacón maravilla”, “Así pensamos”, y “Entre marx y una mujer desnuda”, el trama de la problemática social la presenta como un retrato de una humanidad contradictoria entre la realidad y su interpretación.
ENTRE MARX Y UNA MUJER DESNUDA
Duración: 98 min.
País: Ecuador
Año: 1996
GARAGE OLIMPO

Esta película basada en hechos reales, refleja la crueldad del orden establecido por los países militarizados de América latina. Garage Olimpo se convierte en un símbolo a la indignación por la violación de los derechos humanos.
Una producción argentina-italiana y dirigida por Marco Bechis, Garage Olimpo obtuvo el premio Cannes a la mejor ficción en el mismo año, filmografía que se destaca dentro del contexto del nuevo cine latinoamericano.
Esta obra cinematográfica, sin lugar a dudas, es un referente de la angustia, el temor y la ira ante la nueva inquisición militar. Es por ello que retrata fielmente esa realidad asfixiante, ya que Beciis pasó por los calabozos policiales argentinos antes de ser exiliado a Chile.
GARAGE OLIMPO
Dirige: Marco Bechis
Duración: 98 min.
País: Argentina-Italia
Año: 1999
El acoso sexual en la UES
Como Defensoría de Derechos Universitarios, nos preocupa que cada día los casos de acoso sexual, aumentan, lo cual es grave, debido a que en su mayoría se denuncia a docentes, quienes son parte fundamental en el proceso de enseñanza aprendizaje; lo más complicado de este tipo de casos es lograr sanciones en contra de los infractores, ya que se revictimiza al denunciante; en la mayoría de los casos no existen testigos pues la/el victimaria/o acosa en forma oculta; el patrón generalizado es que ejerce el poder que como docente tiene sobre las/os estudiantes.
Es de hacer notar que el acoso sexual, también se da con los estudiantes, aunque es raro que los hombres se atrevan a interponer una denuncia formal, contra su acosador (a).
Preocupa la falta de solidaridad del resto del alumnado quienes, por el temor de perder la asignatura o el ciclo académico, se callan, volviéndose cómplices del victimario.
En este año se han abierto cuatro expedientes de acoso sexual en
Existen otros dos casos que aún están en la fase de investigación y finalmente existe un caso por acoso sexual en el cual la estudiante optó por retirarse de
La Defensoría
Lic. Claudia Melgar de Zambrana
Coordinadora del Área de Promoción de los Derechos Universitarios. Teléfono: Teléfonos: 22 25 15 00, ext.5026.
Correo electrónico: dderechosuniversitarios@latnmail.com
miércoles, 25 de julio de 2007
Haideé, liberada por la presión popular
Decenas de organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas Amnistía Internacional y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador, condenaron la detención ese día de 14 personas, consideradas las primeros prisioneras/os políticos desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992.
Haydeé Chicas, egresada de Periodismo, fue capturada el pasado 2 de julio mientras cubría una protesta social realizada contra lo que fue considerada un intento de privatización del agua bajo la excusa de la descentralización del agua, Su salida del centro penitenciario Cárcel de Mujeres, ubicado en Ilopango, tuvo lugar a la 1:25 p.m.
La periodista había sido acusada de “actos de terrorismo”, pese a que fue capturada luego de que la policía había ordenado la detención del vehículo en que se conducía. Las “armas” que portaba eran una cámara de fotos y una de video.
El pasado 19 de julio, la Cámara Especializada de lo Penal decretó la libertad condicionada a cuatro de los 13 detenidos en Suchitoto, el pasado 2 de julio. Junto a Haydeé Chicas también fueron liberados José Ever Fuentes, Sandra Isabel Guatemala y Beatriz Eugenia Nuila González.
La liberación fue bajo medidas cautelares. Es decir, que el proceso continúa en los juzgados especiales, donde deberán presentarse cada quince días y no deberán salir del país hasta que tenga lugar la audiencia programada para mes octubre próximo.
Según el Procurador de la República, Oscar Luna, “esto es delicado (en alusión a las medidas cautelares) porque los liberados, aún fuera de la cárcel continúan siendo procesados por actos de terrorismo hasta que se realice la audiencia, donde se podrían presentar pruebas de cargo o de descargo”, dijo.
Violación a la libre expresión
Para el Procurador, la captura de Chicas se enmarca dentro del uso excesivo de la fuerza por parte de la policía. Su captura dijo “es un grave mensaje a la población porque esto atenta contra los derechos fundamentales de comunicación, expresión, así como el derecho a informar”, puntualizó.
Mencionó que en el caso de la periodista “va implícita la violación a la libre expresión, ya que al momento de su captura, estaba cumpliendo el deber de informar y en ese sentido, se está violentando el derecho a la libertad de expresión, información y prensa”, recalcó.
Visita a Comunicaciones de la UES
Posterior a su liberación, la periodista visitó en horas de la tarde del 23 de julio visitó las instalaciones de la Secretaría de Comunicaciones de la Universidad de El Salvador, lugar en el que colabora.
A su llegada, carteles, silbatos y aplausos dieron la bienvenida a la colega, quien agradeció el apoyo brindado por a prensa nacional e internacional que demandó su pronta liberación. Al mismo tiempo recordó las durezas de la cárcel. “Allá tenés que andar con un cartón en la mano, con una botella de agua, un plato, un vaso e ir a rogar que te den la comida. Eso son los Derechos Humanos en El Salvador”, dijo.
Por su parte, el Secretario de Comunicaciones de la Universidad recordó que durante el cierre de RCTV en Venezuela, los grandes medios salvadoreños protestaron y lo consideraron “un ataque a la libertad de expresión, a pesar de que los medios están en propiedad de unos cuantos millonarios”, dijo.
Sin embargo, lamentó que en el caso de Haydeé “quien es una periodista que no es de un medio poderoso, en este caso los grandes medios se silenciaron…Nosotros sabemos aquí que libertad de expresión es sólo para ellos”, puntualizó.
Felipe Vargas lamentó lo sucedido a la periodista, al tiempo que reflexionó que “esperamos aprender de la experiencia de Haydée, en el sentido que lo aprendido en las aulas choca con lo que está alrededor de nosotros que es la realidad”.